JÉSSICA ORTEGA-BARÓN
Profesora del Departamento de Psicología Social de la Universitat de València
El uso masivo y el avance vertiginoso de las Tecnologías de la Comunicación de la Relación e Información (TRIC) en las últimas décadas ha posibilitado múltiples formas de comunicación e interacción entre los adolescentes. En España, según el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad el 94.7 % de los adolescentes de 10 a 15 años ha accedido a Internet en los tres últimos meses. Aunque Internet ofrece enormes beneficios para estas generaciones always on, tales como la inmediatez en la información o la continua interacción, también entraña múltiples riesgos que ponen en jaque el bienestar y la calidad de vida de los menores.
Los riesgos relacionales derivados de la interacción del adolescente con otras personas a través de las tecnologías suscitan una gran preocupación social. En este sentido, un informe de Unicef señala una prevalencia del 22.5% en cibervictimización y del 7.9 % en ciberagresión entre iguales. Además, según este informe, un 8 % y un 26.8 % envían y reciben sexting (respectivamente) y 1 de cada 10 adolescentes ha recibido una proposición sexual por parte de un adulto (Andrade et al., 2021). Además, el 23 % de los adolescentes de 13 a 18 años ha sido víctima de abuso online en la pareja (Ortega-Barón et al., 2020).
Además de la preocupante prevalencia de estos riesgos, en los últimos años se ha evidenciado también la relación y el solapamiento entre estos riesgos cibernéticos. En concreto, en España se evidencia que un 2.7 % de los adolescentes (10-15 años) fueron víctimas de forma simultánea de tres tipos de victimización online (cibervictimización entre iguales, abuso online en la pareja y solicitación e interacción sexualizada con adultos) (Ortega-Barón et al., 2023).
Teniendo en cuenta esta situación, en el contexto educativo son muchas las iniciativas que se han llevado a cabo, tanto nacional como internacionalmente, para abordar estas problemáticas. Sin embargo, la mayoría de los programas existentes se han centrado en la prevención o intervención en un solo riesgo específico o varios de ellos. En este contexto, el grupo de investigación Ciberpsicología (UNIR) elaboramos el programa Safety.net cuyo objetivo es prevenir de forma primaria un conjunto de riesgos relacionales (cyberbullying, sexting, online grooming, cyber dating abuse) y disfuncionales del uso de Internet (uso problemático de Internet, trastorno por juego en Internet, juego de azar online y nomofobia) en adolescentes de 11 a 14 años. Los resultados de este programa, implementado a nivel nacional, evidencian que el programa Safety.net, es un programa de prevención primaria universal. Además, actúa potencialmente como programa de prevención indicada al reducir la cibervictimización entre iguales y en la pareja, la solicitación/interacción sexual con adultos, el uso problemático de Internet, el trastorno de juego en Internet y la nomofobia (Ortega et al., 2024).
En definitiva, teniendo en cuenta los múltiples riesgos en Internet, es necesario elaborar acciones de concienciación y prevención, tales como el programa Safety.net, para velar por el bienestar de nuestros menores y favorecer una convivencia digital positiva.
