José Martín Aguado
Profesor de Secundaria y Bachillerato, conferenciante y creador de contenido de ayuda
El pensamiento crítico es la capacidad de razonar desde los propios valores y circunstancias. Hoy, las circunstancias de nuestros hijos son radicalmente distintas a las nuestras._Ellos enfrentan un mundo más complejo, lleno de opciones, relativismo cultural, redes sociales y entretenimiento sin fin. Viven expuestos a una sobrestimulación constante que, lejos de entretenerlos plenamente, los mantiene en un estado casi sedado.
El acceso ilimitado a pantallas ha transformado su forma de vivir, relacionarse y aprender. Ya no se aburren y el aburrimiento es necesario para desarrollar creatividad y voluntad. La infancia actual gira en torno a dispositivos, no al juego. Esta exposición masiva debilita su capacidad para afrontar la frustración y fomenta relaciones superficiales, donde lo «fácil» reemplaza lo «bueno».
El uso excesivo de internet implica un alto coste de oportunidad: menos tiempo para lo importante. Muchos duermen con el móvil, lo que afecta su descanso y salud. No es un problema de voluntad individual, sino del entorno que hemos construido. La solución empieza con cambios en el estilo de vida familiar.
Nuestros hijos necesitan desarrollar pensamiento crítico, voluntad, empatía y valores sólidos. Hay que provocarles pequeñas crisis controladas, dialogar sin miedo con ideas opuestas, enseñarles a respetar sin rendirse. No podemos pedirles responsabilidad sin guiarles con el ejemplo. Hay que ponérselo fácil, marcar rutinas, ayudarles a crear hábitos y mostrarles modelos de vida con sentido.
Educar es formar, acompañar y ser ejemplo. Con esperanza, constancia y coherencia podemos ayudarles a encontrar sus talentos y usarlos para transformar el mundo.