«Conservar es aprender a mirar»

Fernando González Sitges
Director ejecutivo de Fundación Bioparc


La Fundación con los Bioparc de Valencia, Fuengirola y el Acuario de Gijón impulsa más de 30 proyectos de conservación en todo el mundo, combinando ciencia, educación y cultura para «romper con la indiferencia» hacia la naturaleza. Hablamos con Fernando González Sitges, su director ejecutivo.

La Fundación Bioparc habla de «romper con la indiferencia». ¿Cuál es su misión y cómo ha evolucionado?
La misión de Fundación Bioparc parte de una idea muy clara: el mayor enemigo de la conservación es la indiferencia. No basta con conocer los problemas ambientales; es necesario sentirlos. Por eso entendemos la conservación también como un ejercicio cultural y humanista, en el que el arte actúa como vehículo para generar emoción y conectar con las personas. Trabajamos con el objetivo no solo proteger la biodiversidad, sino también transformar la mirada de la sociedad hacia ella. Porque solo cuando dejamos de observar la naturaleza como algo ajeno, y superamos esa actitud pasiva, podemos empezar a comprometernos realmente con su conservación.


Participan en proyectos en todo el mundo. ¿Cómo deciden en cuáles implicarse?
La selección de proyectos responde a varios criterios clave. En primer lugar, que tengan un impacto real en la conservación de especies amenazadas y sus hábitats. Pero también es fundamental que integren a las comunidades locales, porque sin ellas la conservación no es sostenible. Buscamos proyectos que combinen protección de la biodiversidad con desarrollo social. Es decir, iniciativas que no solo protejan especies, sino que mejoren la calidad de vida de las personas que conviven con ellas. Además, apostamos por proyectos a medio plazo, con compromisos estables que permitan generar resultados duraderos. Y siempre intentamos equilibrar tres dimensiones: acción directa, investigación científica y educación.

¿En cuántos proyectos trabajan actualmente y cuáles destacaría?
Actualmente participamos en más de 30 proyectos de conservación, combinando iniciativas propias con colaboraciones internacionales. A nivel local desarrollamos programas centrados en la conservación de especies autóctonas, como el gallipato, los murciélagos, la lechuza común, el salmón atlántico o el galápago europeo, entre otros. En el ámbito internacional, colaboramos en proyectos de gran relevancia, como la conservación de orangutanes en Borneo, tigres en Sumatra, mangabeys en Ghana, chimpancés en Sierra Leona o lémures en Madagascar. También participamos en iniciativas como la protección del dragón de Komodo en la isla de Flores, la reintroducción de la gacela Mohor en Marruecos y del faisán de Edwards en Vietnam, así como en la conservación del ecosistema africano de Amboseli.

Los proyectos con escolares son especialmente llamativos. ¿Qué impacto tienen?
El impacto es muy significativo, probablemente de los más transformadores. Cuando un escolar cuida una especie en el aula durante meses, con el seguimiento del personal de Bioparc y participa en su posterior reintroducción en su hábitat, se produce un cambio profundo en su forma de entender la naturaleza. Hablamos de aprendizaje real, no teórico. Los estudiantes participan directamente en procesos de conservación, lo que les permite comprender mejor el funcionamiento de los ecosistemas, el ciclo de vida de las especies y su fragilidad. Pero, sobre todo, desarrollan un vínculo personal y emocional con la naturaleza que difícilmente se olvida y que puede marcar su actitud en el futuro.

¿Cuáles son los objetivos de la Fundación a medio y largo plazo?
El objetivo es consolidar un modelo de conservación que vaya más allá de la protección de especies y sea capaz de transformar la relación de la sociedad con la naturaleza. Nuestro objetivo último es integrar conservación, bienestar animal, ciencia, educación y cultura en un mismo modelo. Un modelo que no solo informe, sino que conmueva. Que invite a mirar, a detenerse, a comprender… y, sobre todo, a implicarse. Porque conservar también es aprender a mirar.