Laura Parra
Pediatra, cardiología infantil en Vithas
En 2015, la OMS estimó que 40 millones de niños menores de 5 años sufrían sobrepeso u obesidad. En España, el 40% de los escolares de entre 3 y 12 años tienen exceso de peso, especialmente entre los 6 y 9 años, una cifra alarmante con graves implicaciones en salud pública.
La obesidad infantil se mide por el IMC, siendo preocupante si supera el percentil 95. Sus consecuencias incluyen problemas físicos y psicológicos. Entre los factores de riesgo destacan dietas hipercalóricas, sedentarismo, pantallas, publicidad de comida insana y falta de educación alimentaria.
La prevención es clave, ya que un niño obeso tiene altas probabilidades de ser un adulto obeso, con enfermedades como diabetes o hipertensión. Las familias tienen un poder transformador impresionante: alimentación saludable, horarios adecuados, evitar el uso emocional de la comida, fomentar la autoestima y promover actividad física en familia.
En las escuelas se deben controlar los menús, los «patios activos» y educar en salud. Y por parte de los gobierno, estos deben apoyar con políticas públicas y campañas educativas. La obesidad infantil requiere acción conjunta.