Iago Aperador, Mª Teresa Gómez y Pau Giménez
Gestores de actividades y programas formativos en la Fundación Cibervoluntarios
Iago, María y Pau, del equipo de actividades y programas de la Fundación Cibervoluntarios, son el nexo que conecta entidades, voluntarios y formadores. Gracias a ellos, la tecnología llega a quienes más lo necesitan. Como vimos en los encuentros Creciendo Juntos, su labor es esencial para acercar la tecnología de manera sencilla, ética e inclusiva desde edades tempranas, ayudando a niños, niñas y jóvenes a comprender, crear y participar activamente en el mundo digital.
«Aunque los peques de hoy son nativos digitales, no siempre saben cómo usar la tecnología de forma segura y responsable; por eso es fundamental enseñarles competencias digitales que les permitan aprovechar el avance tecnológico, adaptarse a nuevas formas de aprender y relacionarse, y desenvolverse con éxito en la vida diaria», señaló María Teresa Gómez.
Y es que la tecnología es una herramienta muy valiosa de empoderamiento cuando se comprende, se usa con criterio y se enseña desde la infancia. Con esta visión nace Campamento Digital, un programa gratuito de la Fundación Cibervoluntarios dirigido a menores de 9 a 17 años, que les ofrece competencias digitales esenciales para su presente y futuro. A través de actividades presenciales, llevan la alfabetización digital a barrios y pueblos donde el acceso a este tipo de actividades es más limitado. Campamento Digital es gratuito, ya que forma parte del Programa de Competencias Digitales para la Infancia, CODI, puesto en marcha por el Ministerio de Juventud e Infancia, financiado por la Unión Europea-Next Generation EU.
Iago Aperador no solo compartió valiosos consejos sobre cómo proteger a los menores en Internet, también recordó algo esencial: «Desde la infancia, brindar herramientas digitales y fomentar una escucha activa es clave para formar una generación segura, empática y preparada para cuidarse y apoyar a otros en el entorno digital».
Durante el evento ‘Creciendo Juntos’ quedó claro que la labor de Fundación Cibervoluntarios va mucho más allá de enseñar tecnología: acompaña a niños, niñas y jóvenes en el camino hacia una ciudadanía digital libre, crítica y segura. «Más que enseñar a usar tecnología, acompañamos a niños, niñas y jóvenes a descubrir su talento digital, despertar vocaciones y construir confianza desde pequeños», destacó Pau Giménez.
Desde 2001, Fundación Cibervoluntarios trabaja para reducir la brecha digital, ayudando a las personas a usar y comprender la tecnología para su día a día de forma cercana, práctica, y sencilla. Su objetivo con Campamento Digital es que ningún menor quede atrás por falta de acceso o formación.
Desde la infancia es cuando más importante es hablar de salud bucodental. Es cuando se crean los hábitos, como cepillarse los dientes tres veces al día e ir a todas las revisiones con el dentista. Hay ciertas cosas que es fácil que pasen desapercibidas, como que sean respiradores orales o ronquen, por lo que es importante visitar al profesional en la clínica dental.
En la clínica dental vemos errores comunes como no dar importancia a los dientes de leche, que van a ayudar a los niños a hablar y masticar. En caso que haya algún problema en ellos, también puede pasar después a los dientes permanentes que se están formando.
Los higienistas bucodentales son un grupo de profesional clave. Les educamos y les acompañamos, sobre todo en asuntos de prevención, para garantizar un buen cuidado de la boca y prevenir problemas en el futuro.
Somos profesionales sanitarios cuya principal función es la educación y la prevención en salud oral, en temas de hábitos de higiene para prevenir enfermedades como la caries. Nuestra función también es recoger datos para que se puedan hacer estudios sobre la salud bucodental de la población y que las administraciones puedan poner en marcha medidas para corregir estos problemas.
Es una profesión relativamente joven que se encuentra, principalmente, en el ámbito privado, en las clínicas dentales. La sanidad pública ha ampliado la cartera de servicios y, por tanto, el número de población —de 0 a 14 años, mujeres embarazadas y personas con discapacidad intelectual—. El ciudadano, cuando acude a una consulta, muchas veces no conoce la figura del higienista dental.