Mireia Cabañes, deportista de surf adaptado. | F. Bustamante

Guíate por tu pasión

Mireia Cabañes
Deportista de surf adaptado


Mi filosofía de vida es cambiar la «n» del «no puedo» por la «y» del «yo puedo». El día que cumplía 7 años, mi vida dio un giro. Me detectaron un sarcoma de Ewing en el fémur izquierdo que obligó a que me amputaran la pierna. Lo hicieron de una forma distinta, con una rotoplastia de Van Nes: me amputaron la pierna completa, donaron el fémur a la ciencia para investigar y, de rodilla para abajo, lo reimplantaron a la cadera del revés. De este modo, la rodilla la tengo en la cadera y el pie del revés es lo que me permite flexionar las piernas. Desde ese día sabía que iba a estar un poco limitada, pero, en lugar de rendirme, cogí todas las fuerzas del mundo y, desde entonces, camino con esta pierna ortopédica.


Crecí siendo feliz, pero mi vida volvió a dar otro cambio porque llegó el dolor crónico, porque mi cuerpo hace funciones que no son las suyas y, entonces, se me complicó todo. Entonces volví a reinventarme a través del deporte y la buena alimentación. Empecé a practicar uno de los deportes más arriesgados que hay: el surf. Al principio tenía un poco de miedo, porque no sabía si sería capaz, por el dolor y la pierna. Tardé muchos años en poder dedicarme a ello porque me faltaban referentes, sobre todo de mujeres que lo practicaran con una pierna ortopédica. Lo probé y me encantó. Desde entonces no he parado de entrenar y de esforzarme.


Ahora soy campeona de España, de Europa y subcampeona del Mundo de surf adaptado en mi categoría. Ahora afronto un nuevo reto, porque siempre surfeaba sin pierna ortopédica y ahora, desde hace año y medio, lo hago con prótesis. Poco a poco lo vamos consiguiendo. Me dijeron que no podía y he demostrado que con todo el entusiasmo del mundo, al final podemos conseguirlo todo. La mejor versión de todo el mundo no llega cuando todo es fácil, sino cuando todo se complica y, pese a ello, decidimos seguir adelante.