Estela Laserna, pedagoga y agente de igualdad en la Red Valenciana de Igualdad. | F. Bustamante

Educar en igualdad: la vacuna social del mañana

Estela Laserna
Pedagoga y agente de igualdad en la Red Valenciana de Igualdad

La mayor vacuna social para construir una sociedad libre e igualitaria no se inyecta, se educa. Si educamos hablando, estamos cambiando todo aquello que no nos gusta. Todas las personas que educamos —madres, padres, abuelas/os y docentes— son la colmena que nos educan en valores y nos acompañan.

En este punto, tenemos que hacer un gran ejercicio de reflexión. Los estereotipos están por todos los sitios, como el polvo en el aire: en las canciones que escuchamos, en los programas que vemos, en las conversaciones, en los chistes… Educar no es cosa de los colegios, únicamente. La comunidad educativa son todas esas personas que nos acompañan durante el desarrollo educativo: son nuestra tribu. Las familias están muy presentes en primaria, pero empieza a desaparecer de forma sutil en secundaria. Eso es un gran error, porque están en una metamorfosis brutal y necesitan referentes reales. Las familias tenéis la labor y la obligación de ser faro en la oscuridad, no linterna en la cara.

Por otro lado, uno de los grandes problemas es el temprano uso de la pornografía. La media en España está en los 10 años, por lo que tenemos una labor muy importante en materia de educación sexual. Educar no es una moda y hacerlo en igualdad es querer un mundo seguro de respeto e igualdad. Cada vez que le digamos a una niña qué valiente eres en lugar de qué bonita estás, ya estamos vacunando. Hay muchas personas que estamos sembrando y si algo he aprendido como pedagoga es que educando en solitario no llegamos a ningún sitio; hay que hacerlo en tribu. Recordad que educar es curar y si curamos el presente estaremos protegiendo el futuro.