Acoso escolar: señales de alerta y claves para actuar

Héctor Inarejos

Inspector de la Policía Nacional y delegado Provincial de Participación Ciudadana

Héctor Inarejos, inspector de la Policía Nacional y delegado Provincial de Participación Ciudadana e Interlocutor Social, centró su intervención en la importancia de que los centros educativos sean «entornos seguros y libres de violencia, donde el alumnado pueda formarse en valores como el respeto, la igualdad y la tolerancia mediante métodos pacíficos de comunicación y resolución de conflictos».
Durante su discurso, advirtió de que la violencia escolar puede verse favorecida por la minimización de las agresiones entre iguales, la falta de apoyo a las víctimas o la normalización de conductas violentas a través de redes sociales, cine o videojuegos. En este sentido, señaló que el acoso escolar es «la forma más grave de violencia», al ser una conducta intencional, repetida y basada en un desequilibrio de poder entre agresor y víctima.
Inarejos también abordó el ciberacoso, vinculado al uso de tecnologías digitales, el exceso de redes sociales y la falsa sensación de impunidad que genera el anonimato. Recordó que suele ser difícil de detectar, aunque puede manifestarse mediante absentismo, aislamiento, cambios de carácter, bajo rendimiento o alteraciones emocionales, con consecuencias graves como ansiedad, depresión, baja autoestima e incluso ideas suicidas.
Ante estas situaciones, insistió en la necesidad de «apoyar a la víctima», comunicar los hechos al centro y activar los protocolos correspondientes. Asimismo, destacó el papel decisivo de los testigos, que pueden actuar como cómplices o defensores, y defendió la importancia de «romper el silencio», fomentar la empatía y educar en valores para prevenir una problemática que afecta a toda la sociedad.