¿Sirve la música para aprobar exámenes?

Saúl Martín Cruz
Maestro de primaria y productor musical

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Así a bote pronto, ¿cuántas letras de canciones te sabes? Seguramente más de las que ahora mismo puedas contar. Algunas de ellas de alto calado emocional que te habrán ayudado en algún momento de tu vida y otras, seguramente, más banales y divertidas. Por lo tanto, ¿y si utilizáramos ese mismo mecanismo para aprender en clase o en casa contenidos teóricos? Como tutor, alguna vez me he encontrado en la tesitura de tener que presentar a mi alumnado cierto contenido teórico (las reglas de acentuación, el sistema solar, los números pares o impares…), el cual, en algunos casos no era sencillo de memorizar y me encontraba con caras desanimadas frente al libro de texto. Sin embargo, para mi sorpresa, observando a los niños en el recreo o algunas veces hasta dentro de clase, casi todos se sabían de arriba abajo las últimas canciones actuales del momento, sin ningún fallo en la letra. Lo que me hizo pensar como maestro y músico… ¿y si hiciéramos canciones que los alumnos puedan cantar (memorizar) sobre la teoría escolar que tanto les cuesta aprender? Gracias a esta idea, pasamos de no entender la acentuación a escribir de pe a pa las reglas con sus ejemplos, o de no saber bien el orden de los planetas, a poder no solo escribirlos en orden sino decir alguna característica de estos sin duda alguna. Esta propuesta no es nueva, lleva mucho tiempo y está incluida en el saber popular. Por ejemplo, quién no ha cantado alguna vez: para aprender los números en matemáticas (un elefante se balanceaba), para lengua (el juego de palmas: con la A, A, dabadabadá) o en inglés (head, shoulders, knees and toes).
Siendo realistas, y aunque la educación está cambiando a mejor (o eso quiero pensar), para muchos docentes, la nota de los exámenes escritos tiene un gran peso en la nota final de la asignatura. Y no está mal, ya que como instrumentos de evaluación los maestros podemos utilizar cuantos queramos (deberes, investigaciones, presentaciones, exámenes orales o escritos, etc.). Pero hay niños que tienen más dificultades a la hora de memorizar contenidos a través del método tradicional de libro y papel. Por eso, desde aquí animo a mis compañeros y compañeras docentes y familias también, por supuesto, a ayudar a sus alumnos o hijos con los contenidos más difíciles a través de las canciones, ya que, si se saben la letra de la canción, tendrán una base sólida para comprender la teoría, y si se saben la teoría, tendrán seguramente mejores resultados académicos.
Haced la prueba y buscad, ya que casi todas las temáticas están por Internet, además de otros profesionales como Guilleproff hacen un trabajo increíble en este campo. En caso de no encontrar la canción o querer hacerla con determinada estructura, se pueden utilizar software como Suno para poder crear canciones personalizadas de manera gratuita. Puede que los alumnos no recuerden todo lo que estudian en un libro, pero es muy probable que recuerden aquello que cantan. En este hecho reside una gran oportunidad educativa que merece ser aprovechada, integrando la música como un recurso transversal en el proceso de enseñanza-aprendizaje.