El ámbito sanitario estuvo presente con el el doctor José Ignacio Carrasco, jefe de la Unidad de Cardiología Pediátrica y Ecocardiografía Fetal del Hospital Vithas 9 de Octubre de Valencia, que abordó la salud cardiovascular infantil, ofreciendo claves para detectar posibles señales de alerta y fomentar hábitos saludables desde edades tempranas.
«Podemos tener algún problema cardiológico oculto que al hacer deporte se active», afirmó el doctor. No obstante, aseguró que en España, la incidencia de muerte súbita en menores por problemas cardiovasculares en la realización de práctica deportiva es muy baja. «Se trata de que los niños y niñas hagan deporte en un entorno seguro. Si les quitamos el deporte de pequeños, de mayores podrían tener problemas cardiovasculares mayores», expresó.
Para hacer frente a esta realidad, organismos como el Consejo Superior de Deportes, junto a la Sociedad Española de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas y la Federación Española de Medicina del Deporte, han establecido protocolos de cribado cardiovascular en jóvenes deportistas.
Estas evaluaciones se basan en tres pilares fundamentales: la historia clínica y familiar, la exploración física y la realización de un electrocardiograma. Explicó que, a partir de los 10-12 años —cuando aumenta la intensidad de la actividad deportiva— este control resulta especialmente relevante.
«En los casos en los que se detecta alguna anomalía, se recurre a pruebas más avanzadas como ecocardiogramas, estudios de esfuerzo o técnicas de imagen, con el objetivo de confirmar un diagnóstico y adaptar la práctica deportiva a cada menor», subrayó.


