Esther Pastor
Enfermera
La enfermera Esther Pastor abordó la prevención y actuación ante el atragantamiento infantil, con un enfoque práctico. Explicó que este problema consiste en «una obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño», que puede ser comida, juguetes u otros objetos. Uno de los aspectos clave es aprender a identificar el tipo de atragantamiento, que puede deberse a una obstrucción parcial o completa. Pastor insistió en que si el niño tose no se debe intervenir. «Si un niño tose no hay que hacer nada, hay que dejarlo toser», ya que la tos es un mecanismo eficaz para expulsar el objeto. Actuar dando golpes en la espalda, puede empeorar la situación y provocar la obstrucción completa.
La actuación cambia cuando la tos deja de ser efectiva. En esos casos, es necesario intervenir diferenciando la edad del menor. En bebés menores de un año, recomendó realizar cinco golpes interescapulares con el niño inclinado boca abajo y, si no funcionan, voltarlo boca arriba, liberar las vías aéreas y realizar cinco compresiones torácicas. Para mayores de un año, se aplican compresiones abdominales mediante la conocida maniobra de Heimlich. En caso de no tener resultados llamar al 112.
Pastor alertó sobre el uso de arneses en tronas durante las comidas, ya que dificultan una rápida actuación, y sobre que «la comida se tiene que cortar alargada», evitando formas redondeadas que puedan obstruir la tráquea. Asimismo, desaconsejó caramelos y frutos secos en edades tempranas.
Finalmente, advirtió sobre dispositivos antiatragantamiento, señalando que «no hay ninguna evidencia científica» que respalde su uso y que solo deben considerarse como último recurso.


