La crianza y la educación volvieron a situarse en el centro del debate en la segunda edición de Creciendo Juntos CV en Castelló, donde se reunieron a expertos y familias en un espacio pensado para la reflexión compartida. Más allá de una sucesión de ponencias, la jornada se consolidó como un punto de encuentro para poner en común inquietudes, experiencias y herramientas en torno a uno de los grandes desafíos actuales: acompañar el crecimiento de niños y adolescentes.
Organizado por Prensa Ibérica —Mediterráneo, Levante-EMV e Información— el evento tuvo lugar en la terraza de la segunda planta del Parque Comercial y de Ocio Estepark. A lo largo de la tarde, cinco ponencias abordaron algunas de las principales inquietudes de las familias, desde el aprendizaje de idiomas hasta el impacto del entorno digital o la importancia del movimiento en la infancia.
La jornada comenzó con la intervención del director de Mediterráneo, Ángel Báez, quien destacó que «crecer juntos no es un objetivo, es un compromiso», subrayando la necesidad de escuchar, comprender y adaptarse a cada etapa. A continuación, la directora comercial, Cristina Pastor, dio paso a los ponentes.
El primer bloque se centró en el ámbito educativo, con la intervención de Ted Winslow, jefe de multilingüismo de la región de Iberia del British School of Vila-real. Winslow explicó el concepto de translanguaging, es decir, el uso natural de todos los idiomas que una persona conoce, y defendió la importancia de fomentar entornos multilingües inclusivos. Según señaló, «promover varias lenguas no solo favorece su aprendizaje, sino que mejora la calidad educativa cuando se aplica correctamente».
El foco de la jornada se desplazó después hacia el entorno digital con la psicóloga Ana Arechavaleta, especializada en infancia y adolescencia. Su intervención abordó el ciberbullying, un fenómeno que, aunque cada vez más visible, presenta características propias que lo hacen especialmente complejo. «La rapidez de difusión, el anonimato y su alcance constante», según reflejó, son algunos de los factores que lo diferencian del acoso tradicional. Arechavaleta ofreció claves para identificar señales de alerta y comprender a las víctimas.
La tercera ponencia, a cargo de la docente Sandra Fabra, puso el acento en la educación emocional. Bajo el título ¿Y si educar fuera más fácil? De la lucha al vínculo, planteó la necesidad de cambiar el enfoque educativo: «más allá de evitar conflictos, se trata de acompañar procesos». A través de ejemplos cotidianos, defendió una educación basada en la conexión, la coherencia y la revisión personal de los adultos.
El componente más práctico llegó con la intervención de la enfermera Esther Pastor, quien abordó la problemática de los atragantamientos, una de las situaciones que más preocupa a las familias. Durante su explicación, detalló cómo actuar en caso de emergencia, diferenciando los protocolos según la edad y señalando errores habituales. Entre ellos, destacó que «no se debe golpear en la espalda a la persona afectada» y que lo primero es permitir que tosa para intentar expulsar el objeto.
La jornada concluyó con la intervención del ultramaratonista y director del club Run Addiction, Facu Zelaya, quien centró su ponencia en el estilo de vida actual de los niños. Bajo el título Pantallas vs zapatillas: el reto de educar en movimiento, defendió que el problema no son las pantallas en sí, sino «el entorno» que favorece el sedentarismo. Según explicó, «los niños pasan gran parte del día sentados, lo que provoca una sobreestimulación mental frente a una falta de estímulo físico». En este sentido, destacó la importancia del deporte como herramienta para desarrollar hábitos, disciplina, confianza y relaciones sociales.
En esta segunda edición de Creciendo Juntos CV Bioparc y Terranatura actuaron como impulsores globales, mientras que British School of Vila-real, Ambulancias CSA, Todojuguete, Naturem, Ruralnostra y Estepark, lo hicieron como impulsares locales.


