En pleno corazón de la ciudad, existe un lugar donde la naturaleza se vive de forma intensa. Un auténtico «oasis» que invita a desconectar del ritmo urbano para reconectar con lo esencial. Ese lugar es Bioparc Valencia. El parque valenciano está considerado uno de los mejores del mundo y se ha consolidado como un plan especialmente atractivo para disfrutar en familia. Su propuesta de «ocio con causa» convierte la visita en una aventura compartida en la que aprender y divertirse van de la mano. Además de descubrir la naturaleza más salvaje, se despierta la conciencia sobre la protección de especies en peligro de extinción.
Bioparc Valencia propone un modelo innovador para mirar la biodiversidad desde otra perspectiva. Gracias a la fiel recreación de hábitats salvajes y los recintos multiespecie, el visitante explora la extensa sabana con rinocerontes, antílopes y jirafas bajo la atenta mirada de los leones; entre baobas y cascadas, contempla la impresionante imagen de la manada de elefantes mientras que en la frondosa selva ecuatorial puede admirar a gorilas y chimpancés. En la enigmática cueva de Kitum se encuentra con la única visión subacuática de hipopótamos en España y en la éxotica isla de Madagascar se pasea entre diferentes especies de lémures. Todo ello sin barreras visuales, como si se tratara de un cautivador documental en directo.
En este entorno privilegiado, presenciar el crecimiento de las crías de Bioparc es, sin duda, uno de los momentos más emocionantes. El «bebé» rinoceronte Kairu, los elefantes Malik y Makena y los pequeños chimpancés Ekon y Cala simbolizan la esperanza y, con su ternura, despiertan nuestro anhelo por proteger la maravillosa riqueza que atesora nuestro planeta.
Este compromiso con la biodiversidad que ha guiado los 18 años de trayectoria de Bioparc Valencia y se refleja en su actividad diaria, donde el bienestar animal y preservar las especies amenazadas son prioritarios. Su labor combina dos líneas de actuación complementarias. Por un lado, la conservación ex situ, desarrollada dentro del propio parque mediante la participación en numerosos programas europeos de especies en peligro de extinción. Por otro lado, la in situ, impulsada a través de la Fundación Bioparc, que apoya y lidera proyectos para sostener la fauna silvestre tanto a nivel internacional como en España.
El horario de 10 a 20 horas facilita profundizar en el conocimiento de la naturaleza, así como participar y asistir a una variada agenda para todas las edades: rutas guiadas, encuentros con los equipos de cuidado animal o la ‘Exhibición educativa de aves y mamíferos’ en el anfiteatro. Y en el cine, la novedosa proyección en realidad virtual de «La Última Frontera», transporta a las desconocidas y fascinantes profundidades marinas. Quienes quieran sentirse como en «Memorias de África» no se pueden perder esa pausa para comer con las vistas privilegiadas a la Sabana y disponen de la opción del Pack Ahorro entrada+comida (solo en la web y mínimo en día anterior a la visita) el máximo partido a la jornada, Bioparc.
Prolongar la experiencia Bioparc es una gran opción este año tan especial y el Pase Anual B!, es la mejor alternativa. Las distintas modalidades individuales o el Manada pueden adquirirse incluso después de la visita utilizando el importe de la entrada y abonando solo la diferencia, siempre el mismo día y antes de abandonar el parque. Con el pase B! se puede acceder al parque durante todo un año y seguir de cerca la evolución de los animales y sus hábitats.
